domingo, enero 31, 2010

La Calor en la Candela

El viernes pasado estuvimos en el tercer día de programación del Festival Centro, ese día se presentaban varios grupos que ya habiamos reseñado aquí. Esta es una resumida crónica de nuestras impresiones de ese día.

Ante todo he de decir que la tarde estaba preciosa, el cielo casi completamente azul y solo unas tenues nubecillas alargadas flotaban caprichosas en el horizonte como delicadas pinceladas de un blanco purísimo.

La Candela es el nombre con el que se conoce el tradicional Barrio de la Candelaria en el Centro de Bogotá y donde esta ubicada la hermosa casona donde funciona la fundación Gilberto Alzate Avendaño, anfitriona del Festival Centro.

Hace algunos años hice un corto documental sobre una leyenda fantástica que circula sobre este lugar, uno de esos antiguos relatos de la época colonial sobre presencias sobrenaturales que revelan el lugar secreto donde se encuentra oculto un tesoro. Según esa leyenda en esta casa hubo un Fantasma Verde que custodiaba un gran entierro de ORO. En el patio central, con su fuente de piedra, había bastante gente, joven, colorida, bulliciosa y la animación  reinaba en el lugar. Reconocimos a Humberto Pernett, por el conspicuo estilo afro de su pelo, que daba entrevistas y posaba para las cámaras.
Uno de los grupos que queriamos ver era el duo méxicano de "La Calor", que se presentaban en el Muelle, y del cual teniamos muy pocas referencias (además les habiamos quedado debiendo una nota en este blog que no alcanzamos a hacer por física falta de tiempo).
El escenario del Muelle resultó bastante pequeño y encerrado, y pronto estuvo repleto de personas. Fue díficil acercarse a ellos aunque alcanzamos a distinguir una par de chicos: uno muy alto y otro muy bajito, que empezaron su performance y reconocimos de inmediato el patrón rítmico y el estilo sonidero de la cumbia méxicana en esta versión electro.

"La Calor" empezo a calentar a la ya calurosa tarde: el  bajito utilizaba una botella de cristal y un palito como instrumento de percusión, ante la mirada curiosa de algunos de los asistentes que se empezaron a afectar con el ritmo y sus cuerpos empezaron a moverse con el contagioso ritmo de Cumbia que se expandía por el ambiente.

El detalle de la botellita y el palito hizo que sintiera una empatía profunda con ese par de chicos que venian de tierras lejanas a traernos su música. Esa es la esencia de la Cumbia: la sencillez, no necesitas instrumentos sofisticados, con muy pocos elementos ya empiezas a hacer Cumbia; como dice Li Saumet, la de Bomba Estereo: "Me gusta la Cumbia porque es sencilla Oyeeeee!

Pronto "La Calor" ofreció un obsequio para que la pareja que empezara a bailar, y el público empezó a entrar en calor con el sonido de la Cumbia electrónica, yo tuve que retirarme un momento y cuando regresé ya habían finalizado la presentación. Los asitentes estaban sonrientes y animados y algunos tarareaban: Amor! Amor! Como te voy a olvidar! y me enteré que el obsequio eran unos anillitos con luces de colores intermitentes.

Les había dicho que entrada sería breve, pero está resultando bastante larga, así que dejo la reseña de la presentación del Mago Pernett para otra entrada

Enlaces; http://www.myspace.com/lacalor

1 comentario:

Bootlegumachine! dijo...

LA CALOR es genial, este grupo es de lo mejorcito de el nuevo UNDERGROUND Mexicano, y con el talento de TELEFUNKA en el... aun mas.. gran rollo CPYP!