jueves, abril 26, 2012

Tras el Rastro de la Flauta Magica de la Cumbia (1)

Durante las cuatro semanas pasadas realizamos una investigación de campo en Medellín, el objetivo de esta indagación era seguir la tenue pista de un extraño personaje que no ha dejado de intrigarnos desde que tuvimos noticia de el. Este juglar criollo recorrió la mayoría de las poblaciones de la costa norte colombiana, durante más de veinte años, en la primera mitad del siglo pasado, llevando y trayendo melodías de un lado a otro de este vasto territorio. Murió hace treinta y seis años en Medellín, donde vivió la última parte de su vida y por eso consideramos que esta ciudad era un buen punto de partida para nuestra investigación.

El año pasado ya habíamos publicado en este blog algunas entradas sobre este gran músico colombiano, quizás uno de los personajes más extraordinarios y originales en la historia de la Cumbia Colombiana y quizás también uno de los más olvidados e incomprendidos. Este personaje también conocido como "El Compae Mochila" es Crescencio Salcedo, el flautista que imitaba el canto de los pájaros, el infatigable músico caminante que jamás usó zapatos y el hombre desapegado del lucro, cuyas únicas pertenencias fueron la mochila de fique, el sombrero vueltiao y las flautas de caña que el mismo fabricaba. Un solitario e incorruptible defensor del sentimiento, de su origen indígena, en una sociedad hipocrita que se empeñaba en ignorar y ocultar con vergüenza ese mismo origen.


El punto de partida de nuestra indagación fue el libro: "Crescencio Salcedo, Mi Vida" de los investigadores Jorge Villegas y Hernando Grisales, publicado en 1976 por Ediciones Hombre Nuevo de Medellín, que hasta ahora es la más completa biografía de Crescencio Salcedo. Ellos fueron testigos directos de los últimos días de este músico, así que tratamos de buscar algún rastro de los autores para ubicarlos y entrevistarnos con alguno de ellos, pero nuestras pesquisas solo nos llevaron a descubrir, que los dos fallecieron hace ya varios años y hasta aquí llegamos con esa pista.


Este libro es el fruto del resumen transcrito de unas entrevistas registradas en audio que los investigadores realizaron con Crescencio, unos meses antes de su fallecimiento en Medellín, el 3 de Marzo de 1976; y que, si existen, lo que es poco probable, son muy difíciles de localizar. En este libro se describe con algún detalle la infancia y su juventud en Palomino, una pequeña población del sur del departamento de Bolivar, a orillas del río Magdalena. También se registran los datos que ofrece Crescencio sobre el origen de algunas de sus composiciones y breves apuntes sobre su pensamiento. Este registro en audio del testimonio de Crescencio Salcedo se interrumpió abruptamente y quedó truncado porque la grave enfermedad que padecía entró en una fase terminal y un par de meses después el músico murió.


Por esa razón el libro no puede considerarse una biografía completa de Crescencio Salcedo, pues se da poca información de sus recorridos por la costa atlántica colombiana, cuando compuso varias de las piezas que se volvieron famosas en el mundo entero, poco antes de la mitad del siglo pasado. Tampoco se dan detalles de sus últimos 15 0 20, años cuando se radicó en Medellín con viajes esporádicos a Bogotá, ni ninguna prueba de sus viajes al exterior, como el lo afirma en una entrevista realizada por la Emisora Cultural de la Universidad de Antioquia, unos años antes de su muerte.

Por algunos apartes del libro se puede deducir que hacia inicios de los años 30, es la época, cuando en plena juventud, empieza sus recorridos a pie, por toda la Costa Caribe colombiana hacia Santa Marta, Barranquilla y Cartagena, con esporádicos regresos a Palomino. Durante estos viajes participa, acompañado por su flauta, en las innumerables fiestas y carnavales de los alegres pueblos costeños, desempeñando diversos oficios para sobrevivir y aprendiendo los aires y ritmos de esa zona en su estado más puro. Crescencio menciona también, su convivencia por un lapso de unos ocho años, entre los indígenas de la Guajira, donde se inicia en un conocimiento ancestral de plantas y yerbas curativas.


Hacia finales de la primera mitad del siglo pasado, Crescencio Salcedo era ya un personaje pintoresco y conocido en varias ciudades de la costa. El compositor Gustavo Rada le describe perfectamente, más o menos por esa época, en una canción que tituló "Compae Mochila".

Compae Mochila - Gustavo Rada by ebiruojaba

En un aparte del libro, hay una pista que pudimos rastrear, cuando Crescencio menciona un reportaje de 1947, que un corresponsal de la Revista Semana hizo sobre el en Cartagena, cuando estaba recién llegado de la Guajira y se dedicaba a comerciar con quina. El corresponsal de la Revista Semana, al que afortunadamente Crescencio se refiere con nombre propio, era Jose Nieto, un joven periodista y poeta vinculado al grupo de Mar y Cielo de Cartagena, un colectivo de escritores que publicaban en el "Lunes Literario", un suplemento del diario "El Figaro" de Eduardo Lemaitre y del que formaban parte, entre otros, Jorge Artel, Hector Rojas Herazo, Donaldo Bossa Herazo y Gustavo Ibarra Merlano, este último de gran influencia en la obra temprana del Nobel colombiano Gabriel García Marquez.
Esta es una fotografía de Crescencio Salcedo en el Tiempo de Bogotá en 1947 con José Nieto el corresponsal del Tiempo y de la Revista Semana en Cartagena

Vale la pena mencionar, adelantandonos un poco en nuestra historia,  que García Marquez también sintió esa extraña fascinación que despertaba Crescencio en sus espectadores, como lo relata en un párrafo de sus memorias, "Vivir Para Contarla", cuando descubrió al Juglar de la flauta en una calle de Barranquilla, hacia los años 50:

".... Otro (cantante) muy popular era Crescencio Salcedo, un indio descalzo que se plantaba en la esquina de la lunchería Americana para cantar a palo seco las canciones de las cosechas propias y ajenas, con una voz que tenía algo de hojalata, pero con un arte muy suyo que lo impuso entre la muchedumbre diaria de la calle San Blas. Buena parte de mi primera juventud la pasé plantado cerca de él, sin saludarlo siquiera, sin dejarme ver, hasta aprenderme de memoria su vasto repertorio de canciones de todos."

Nos hemos adelantado un par de años al artículo de la Revista Semana, cuyo tema expone una coyuntura fundamental en la vida de Crescencio Salcedo. Encontramos este documento después de una paciente búsqueda y con la ayuda de varios historiadores musicales de Medellín. El artículo se refiere a  varios problemas de disputas de derechos de autor, que empezaron a presentarse en varios puntos del continente, con unas piezas musicales de origen colombiano, que se habían popularizado mundialmente y por consiguiente estaban generando millonarias regalías. Estos pleitos internacionales por la autoría de canciones colombianas, captaron la atención y fueron el tema de varios artículos de periódicos de la costa durante bastante tiempo. Inclusive Garcia Marquez escribió un par de veces sobre el tema, en su columna "La Jirafa" en "El Heraldo" de Barranquilla.

Fotografía de Crescencio Salcedo en la Revista Semana de Agosto de 1947
Lo interesante de este artículo para nuestra investigación, es que el corresponsal proclama que hay una alta probabilidad de que esas canciones, cuya autoría otros reclamaban, eran de Crescencio Salcedo, un "indio goajiro" (en ese entonces se creía que Crescencio era oriundo de la Guajira, inclusive se cita su nombre en dialecto indígena: Machurí Sacharí) que desdentado y bizco, sin zapatos, dictó cátedra sobre la música de la costa atlántica colombiana, asombrando a los espectadores de una audición en el teatro de Radio Miramar, en Cartagena. Los temas específicos de la disputa eran el Porro: "Santa Marta", que había registrado el argentino Eugenio Nobile y cuya autoría era reclamada tambíen, por el colombiano Francisco Bolaños y "El Caimán", cuya autoría se disputaban los colombianos José María Peñaranda y Efraim Orozco. La prensa argentina también se ocupaba del espinoso asunto y ya nombraba a Crescencio como el tercero en la discordia. En el artículo de Semana, se planteaba también que los compositores se disputaban una enorme suma, para la época, pues los citados temas eran en ese momento los más populares en el continente y habían producido más de 15 mil dólares en derechos de autor, sin contar las regalías y que si Crescencio Salcedo se decidiera a entablar pleito, tendría muchas probabilidades de ganarlo y convertirse en un hombre muy acaudalado. Además, porque Crescencio era el compositor de otro tema que empezaba a resonar por todo el mundo: "Mi Cafetal", que ya había producido una jugosa suma para las casas editoras, mientras el autor se mantenía en la pobreza, sobreviviendo apenas, con los pocos centavos que ganaba con la venta de quina.

Nuestra conclusión personal es que este artículo cambió la vida de Crescencio Salcedo, pues se publicó en una prestigiosa revista de circulación nacional, por lo que el músico dejó pasó del anonimato en el que hasta entonces vivía muy a gusto, a converirse en un autor de primera linea de la música colombiana, que tanto estaba agradando y vendiéndose en el ámbito mundial.

En un segunda entrega que publicaremos proximamente concluiremos con el resultado de esta investigación

jueves, marzo 15, 2012

El Acordeón Perdido de la Nueva Cumbia Colombiana

Hace unos cuatro años, cuando apenas iniciábamos este blog, tuvimos noticia de un disco del acordeonero Henry Ortiz con Radio Cumbia, "De Mente Caliente". Fue más o menos cuando otros grupos colombianos, como Bomba Estereo y Systema Solar, lanzaron sus trabajos donde experimentaban con los ritmos de la Cumbia colombiana en una base electrónica y que han sido tan bien recibidos por el público global.



A pesar de que en esa época tratamos de escuchar los temas o conseguir el disco, no encontramos mucha información. Unos años después apareció en Europa, La Cumbia Bestial, un álbum recopilatorio de Nueva Cumbia que incluía un remix (de Benny Bass) de uno de los temas de Radio Cumbia, Cumbia Tábaco y Ron.

Hace poco (casi cuatro años después de su lanzamiento) encontramos, por casualidad, el disco. Es un trabajo de un estilo inclasificable, con una buena dosis de acordeón cumbiambero, a veces nos trae sonidos de la vieja Cumbia Parrandera, que surgió cuando grupos de músicos antioqueños mezclaron la Cumbia costeña con el son paisa. También encontramos aquí algo del Tex Mex al estilo de Selena y su Technocumbia. En algunos de los temas se utilizan letras de doble sentido, que también han sido tradicionales en algunos viejos cultores de la Cumbia, como Calixto Ochoa, Jose Maria Peñaranda y Lisandro Mesa. Lamentablemente no pude conseguir los créditos del disco que cuenta con dos voces solistas, una femenina y una masculina.



De Henry Ortiz, el líder y acordeonero de Radio Cumbia, podemos decir que es un personaje que prefiere mantenerse en segundo plano, pero que ha participado en varios trabajos importantes como, La Cumbia de los Aburridos de Calle 13,  el Cumbiamuffin de Sargento García, acompañando a Malalma en la banda músical de la película, "Sin Tetas no hay Paraíso", y es el acordeonero oficial de Colombiafrica a sus giras por Europa. Hace poco también lo vi presentándose con la banda de Dani Correa y Los Locos del Ritmo. Me llamó la atención que utilizara un acordeón armónico y no un diatónico como es tradicional en la Cumbia y el Vallenato colombianos.

En este video de Colombiafrica, grabado en Suiza,  aparece Henry Ortiz, con su acordeón, acompañando a Justo Valdez y Son Palenque.


Radio Cumbia es una banda, que llena un lamentable vacío dentro de Nueva Cumbia Colombiana, el de la Cumbia interpretada en acordeón, un instrumento que ha sido un emblema y una fortaleza de este aire musical en su propagación por el mundo. Me parece, también, que este trabajo ha sido mal promocionado por su disquera, Polen Records (la misma de Bomba Estereo), que no ha logrado aprovechar con este grupo, el estallido global de la Nueva Cumbia Colombiana. 

Para suplir ese vacío  y si les gustó, les comento que pueden descargar Radio Cumbia; por la diestra en este enlace de Polen Records Pago y legal.... o, por la siniestra en este blog (donde después de un proceso de ensayo y error) lograrán encontrar el enlace de descarga

domingo, marzo 11, 2012

Lucho Bermúdez Vive en Argentina... Según Delio Valdez

En el 2012 se celebra en Colombia el año Lucho Bermúdez, uno de los compositores más importantes de Colombia, que tiene el gran mérito de haber exportado los ritmos colombianos a otros países del continente.


Su primera salida de Colombia, en 1946, fue hacía Argentina, donde permaneció varios meses grabando sus temas para la RCA Victor con músicos de las orquestas de Eugenio Nobile y Eduardo Armani. Allí la nostalgia lo inspiró para componer una de sus primeras Cumbias, "La Danza Negra", también conocida como "La Cumbia Colombiana", como lo afirma el mísmo en este corte de audio:
Parece que la Danza Negra fue grabada por primera vez en Buenos Aires en la voz de Matilde Díaz, con la que se casaría en esta ciudad.

En Argentina, después de la visita de Lucho, quedaron bien sembradas las semilllas de la Cumbia colombiana y hoy, 66 años después de la grabación de Lucho en Buenos Aires, una joven orquesta, La Delio Valdez, interpreta uno de sus porros más bellos y depurados, La Fiesta de Negritos.



La Delio Valdez, que se conformó hace unos 3 años, forma parte de un puñado de orquestas que en Argentina estan reviviendo la mejor época de la música tropical colombiana de los años 50; como Cumbia Ya, la Sonora Marta La Reina y Todopoderoso Popular Marcial. Además de las Cumbias, Gaitas, Porros y Fandangos colombianos, estas orquestas cuentan dentro de su repertorio, música de baile argentina como el Chamame y cumbias peruanas de los años 60.



LA DELIO VALDEZ
Trompetas: Santiago Aragon / Pablo Vazquez Reyna
Saxo: Pablo Broide / Agustina Massara
Clarinete: Santiago Moldovan
Trombon: Milton Rodriguez / Damian Chavarria
Bajo: Leon Podolsky
Guitarra, Voz y Coros: Manuel Cibrian
Timbales, Voz y Coros: Peter Rodriguez
Voz y Coros: Gladys de Carmen Sarabia
Congas: Tomas Aristide
Bongo y campana: Jose Luis Lazo
Maracas y guacharaca: Guillermo Perez

Este es otro ejemplo de la calidad músical de La Delio Valdez con Matildita de Lucho Bermúdez.




La Delio Valdez nos ofrece un excelente regalo, la descarga legal de cuatro de sus temas en la mejor calidad en este enlace

Para más información sobre La Delio Valdez este es su blog

miércoles, marzo 07, 2012

Imagenes Sonoras desde la Tierra de la Cumbia

Ultimamente he estado leyendo sobre la vida de algunos los músicos que construyeron la historia de la Cumbia durante el siglo XX, por lo general personajes de origen rural con un inmenso talento musical que quedaron embrujados al escuchar los fascinantes y misteriosos sonidos de un acordeón o de un clarinete. Obsesionados aprendieron, empírica y obstinadamente, los más intrincados secretos del instrumento que los encantaba. Cuando su constancia fue premiada con el don musical y consideraron que estaban lo suficientemente diestros en el manejo de su instrumento predilecto, decidieron dedicar su vida a la música y recorrieron las ciudades y poblaciones de la costa colombiana, alegrando con sus endiablados ritmos cada rincón de esta voluptuosa geografía.

Acordeonero - Fotografía de Leo Matiz
Estos músicos fueron los herederos de una inmensa y variada tradición, forjada y atesorada colectivamente durante varios siglos, que llegó,  hacia mediados del siglo pasado, a su máximo apogeo con la llegada a Colombia de la radio y los discos. La mayoría de ellos, aplastados por el peso de los años y pasado su momento de gloria, murieron en situaciones muy precarias, mientras sus composiciones e interpretaciones eran escuchadas en todo el mundo. De la vida de esos personajes quedan pocos vestigios aparte de su música, unas pocas fotografías ajadas y desteñidas, guardadas en los cajones del antiguo escritorio de algún historiador aficionado en un caluroso pueblo perdido en la inmensa geografía y los recuerdos deshilvanados de quienes los conocieron y que también soportan con estoicismo el paso inexorable del tiempo y del olvido.

Sin embargo esa tradición musical popular se sigue manteniendo y forjando como un conocimiento silencioso en esas olvidadas regiones de Colombia, donde el tiempo transcurre más lentamente, donde las olas del mar siguen llegando a encontrarse con la cálida arena, las aguas de los ríos siguen brillando bajo el ardiente sol, las aves siguen cantando, el viento sigue soplando y donde sus habitantes siguen recreando las notas alegres y melancólicas de esas melodías ancestrales.


Hoy, un grupo de cinematografistas costeños equipados con cámaras y grabadoras de sonido, recorren estos territorios para registrar la historia de los protagonistas de estas gestas musicales que aún sobreviven, en un proyecto independiente que han denominado "Ancestros", cuya misión es el registro documental de los músicos de estos territorios, los secretos de sus técnicas centenarias y sus historias de vida.


Este proyecto es una serie que consta de los siguientes capítulos.

1   CATALINO PARRA: EL ULTIMO SANGRE EN LA UÑA.
2    RAMAYA : EL REY DEL MILLO.
3    LA CUMBIA SOLEDEÑA.
4    LIZANDRO MEZA: EL MACHO DE AMERICA.
5    ANIBAL VELASQUEZ: EL NAVIDEÑO.
6    DOCEY GUTIERREZ: EL DOBLE SENTIDO.
7    PETRONA MARTINEZ
8    VERVENA.
9    PALENQUERO.
10  LA CUMBIA DEL FUEGO.
11  LA CANDELA VIVA.
12  VIENTOS.

De esta serie ya se ha grabado y editado bastante material y aquí les presentamos los trailers de algunos capítulos. El primero de ellos sobre Catalino Parra "Catano", el legendario percusionista de los Gaiteros de San Jacinto que aún vive en Soplaviento, a orillas del Río Magdalena.




El Segundo se llama Palenguero, que fue grabado en la Población de San Basilio de Palenque, la Tierra de Benkos Biohó y Kid Pambele. Este documental fue premiado con un India Catalina a la Mejor Producción Universitaria en el Festival Internacional de Cine de Cartagena en el 2010.




Esta información nos ha sido proporcionada por León Murcia, uno de los lideres de este proyecto, que se autodescribe asi: "Músico y Cineasta del Caribe Colombiano, De madre negra con descendencia italiana asentada en la zona bananera y padre indígena muisca, Bisnieto del legendario Olimpo Arraut, acordeonero de los Hermanos López, criado en los guetos del sur de Barranquilla".  León ha trabajando también con reconocidos músicos de Cumbia, como el Cañamillero Pedro "Ramaya" Beltrán, este es un tema de una producción todavía inédita.

Leon Murcia - Pa Baila y Brinca (co producido para Pedro Ramaya Beltran) (album inedito) by León Murcia

Para más información pueden visitar el blog de León Murcia

viernes, marzo 02, 2012

Del Golpe de Estado al Golpe de Cumbia... A la Italiana

Cuando en junio de 1953, el General Gustavo Rojas Pinilla se tomó la presidencia de Colombia, tras un golpe de estado pacífico, (suena disonante, pero parece que así fue), al  presidente conservador Laureano Gomez. Una de las primeras medidas del General fue nombrar gobernadores militares en cada departamento colombiano.


Parece que a Rojas Pinilla le gustaba mucho la música, así que, entre sus muchas responsabilidades, los gobernadores militares también tenían la tarea de organizar retretas musicales, en escenarios públicos cada domingo. Los gobernadores conformaron bandas sinfónicas en las capitales de departamento para poder cumplir con ese deber.

Al gobernador de Caldas, el general Gustavo Sierra Ochoa, a quién también le gustaba la música, en su afán de lucirse, se le ocurrió la idea de importar cinco instrumentistas de Italia, para reforzar a los lugareños y nombró en la dirección a Guillermo Gonzales, un brillante músico caldense. Con esa nómina, la Banda Sinfónica de Caldas, llegó a ser la que mejor sonaba en las retretas dominicales.



Tras la caída de Rojas Pinilla, en mayo de 1957, muchas de esas bandas fueron disueltas y nuestros cinco italianos quedaron desempleados. Antes de dirigir la Banda de Caldas, Guillermo Gonzales tenía una orquesta de música popular y a uno de los italianos se le ocurrió la idea de refundarla, con ellos como integrantes, señal inequívoca de que se encontraban muy a gusto en Colombia y, pronto, la idea se concretó.

Los músicos italianos se quedaron en Colombia y la orquesta de Guillermo Gonzales empezó a ganar fama, no solo en Manizales, sino también en otros ciudades del país. La continuación de la historia la narra mucho mejor que yo y con más sentido del humor, el historiador Alberto Burgos Herrera, en un fragmento de su libro: Antioquia Bailaba Así.

"La orquesta comenzó muy bien, y en cierta ocasión, un paisa llamado Botero, los contrato para actuar en un club de Palmira, Valle; viajaron en bus y al llegar a esa ciudad, para sorpresa de todos, encontraron grandes pancartas que rezaban: Directamente de Roma a Palmira orquesta Italiana Jazz.

Los italianos emocionados decían:
- Y van a actuar donde estaremos nosotros; hasta amigos tendremos allá.


Pero cuando el maestro Guillermo le pregunto al señor Botero por la orquesta en mención, este le dijo:

Vea negrito; a usted no lo conoce nadie aquí y si yo pongo en las pancartas Orquesta de Guillermo Gonzales, tampoco lo conoce nadie; y como usted me dijo que en su orquesta había cinco italianos, yo la puse Italian Jazz.

Y así se quedó para gloria de la música bailable colombiana. Lo bueno es que el maestro Guillermo aprendió el idioma italiano y cuando le preguntaban por su itinerario, contestaba en ese idioma que seguían para Buenos Aires y Rio de Janeiro, cuando al otro día únicamente los esperaba la carrera 23 de Manizales.


En esos días se dieron cuenta de que el Club Medellín de la capital antioqueña necesitaba orquesta de planta; trajeron una grabación casera y le dijeron:
- Esa es la orquesta que necesitamos, pero si no suena así, se vuelve para Manizales.

Resulto tan buen la Italian Jazz, que estuvo de planta nueve años en el Club Medellín. Recién llegados se interesaron en grabar y la orquesta fue rechazada en Disco Silver y en Sonolux; pero fue en Disco Ondina, donde don Rafael Acosta les brindo la oportunidad."

Si les interesa el articulo completo aca se descarga
Medellín - Hotel Nutibara

En esa época Medellín era la ciudad más industrializada de Colombia y la mayoría de las casas disqueras se habían establecido allí. Entre estas se destacaba Discos Fuentes, que ya estaba exportando, con mucho éxito, los ritmos costeños colombianos, la Cumbia, El Porro y la Gaita.

Con las grabaciones de esa época de la Italian Jazz en Medellín, elaboré esta lista de reproducción, para que escuchen la calidad sonora de esta Orquesta, interpretando Cumbias y Gaitas colombianas, con un toque de Jazz italiano.

martes, febrero 28, 2012

La Verdadera Historia de la Cumbia Cienaguera - De Heater a La Cama Berrochona

En el año 2007 el productor de música electrónica Samim Winiger lanzó un tema con el nombre de "Heater", que en una base de House incluía unos samples de un hipnótico y exótico ritmo en acordeón, que pronto se convirtió en un gran exito en las discotecas eúropeas.


Para muchos la clave del exito de Heater fue el riff de acordeón incluido en este tema, ya que la base electrónica era bastante convencional. Pronto se hizo un video para youtube y ahí alguíen cayo en cuenta, que el fragmento de acordeón era la entrada de una antiquisima cumbia colombiana en una versión del acordeonero Alberto Pacheco. Era una de las Cumbias míticas en la historia de este ritmo: La Cumbia Cienaguera en honor a la población de Cienaga en el departamento de Magdalena en Colombia. Este es el video del tema de Samim.




Pronto los cienagueros que conocieron el tema empezaron a protestar en los comentarios del video, pues, en ningún lugar se le daba el crédito (ni las regalías) al verdadero compositor, que, afirmaban ellos, era Andrés Paz Barros, nativo de Cienaga. La discusión virtual creció y pronto surgieron otros personajes a los que se les adjudicaba la composición de la Cumbia Cienaguera, entre otros, Luis Enrique Martinez , Humberto Díaz y Esteban Montaño; cada uno de ellos tenía sus defensores.

Este enigma del compositor de la Cumbia Cienaguera siempre me intrigó y había investigado algo, pero no lo suficiente para contar con elementos de juicio contundentes. Hoy por casualidad encontré un documento que me parece calificado para aclarar la polémica. Está firmado por: Marina Quintero Quintero: Profesora titular de la Facultad de Educación de la Universidad de Antioquia. Licenciada en Psicopedagogía, de la Universidad Pedagógica Nacional. Magíster en Orientación y Consejería de la Universidad de Antioquia.

Este es un fragmento del documento donde se refiere al tema de la autoria de la Cumbia Cienaguera:

"Siguiendo el relato del historiador Edgar Caballero Elías, me enteré del singular origen de la magnifica pieza, origen que da cuenta de las vicisitudes que ha debido enfrentar el músico y compositor colombiano cuando ha tenido que adecuarse a las exigencias de la dinámica comercial.

Cuenta don Edgar que el maestro Paz Barros compuso la melodía en 1937, cuando dirigía la orquesta “Armonía Ciénaga” y Humberto Díaz Granados, integrante de la orquesta, creó para ella unos jocosos versos y le dio por título a la pieza: “La Cama Berrochona”:

Dormí, dormí, dormí
¡ay! en tu cama berrochona,
anoche dormí con Juana
y la otra noche con La Mona.

Con estos versos, la sensual melodía fue disfrutada por años en los tradicionales salones de baile de la comarca cienaguera. Pero en 1949, un acontecimiento le cambiaría a la pieza su destino: el acordeonero Luis Enrique Martínez, oriundo de Fonseca, Guajira, de excepcionales virtudes interpretativas, decidió visitar al maestro Paz Barros con el fin de aprender el arte de leer el pentagrama. Tenía 27 años y ya se le conocía con el remoquete de El Pollo. En una de sus tantas visitas escuchó “La Cama Berrochona” y fascinado con su despliegue melódico la llevó al acordeón, con tal destreza que Toño Fuentes se interesó en ella para efectos de grabación. Si embargo, su “olfato” de empresario consideró no adecuada la letra de la canción para tal fin. En esta encrucijada interviene Esteban Montaño, compositor de tradición, y crea, en un acto redentor, los bellos versos que hoy son conocidos universalmente bajo el título de “La cumbia cienaguera”.

Muchachos, bailen la cumbia,
porque la cumbia emociona,
la cumbia cienaguera
que se baila suavesona

El Pollo grabó la canción en 1951, convirtiéndose en su primer éxito comercial, con la particularidad de que sale rotulada a su nombre, lo cual, como era de esperarse, generó la polémica: ¿de quién es “La Cumbia Cienaguera”? ¿Es de Paz Barros? ¿Es de Luis Enrique Martínez? ¿Es de Esteban Montaño? Las demandas, dice don Edgar Caballero Elías, no se hicieron esperar; fueron legítimamente interpuestas por los susodichos, reclamando la participación en su autoría. Las regalías fueron entonces congeladas hasta 1963, cuando se oficializó la autoría compartida, en el Juzgado Segundo Municipal de Ciénaga, así: autor de la melodía, Andrés Paz Barros; autor de la letra, Esteban Montaño; arreglista e intérprete, Luis Enrique Martínez. De esta manera, la triple paternidad de “La cumbia cienaguera” no sólo descongeló las regalías, sino que le dio a la canción un fundamentohistórico-musical de gran solidez y difícilmente repetible en otra obra."
Referencia
QUINTERO QUINTERO, Marina, “Las premoniciones del Profe Castañeda”,
Revista Educación y Pedagogía, Medellín, Universidad de Antioquia, Facultad de Educación, vol. XVIII, núm. 44, (enero-abril), 2006, pp. 107-116.
Original recibido: marzo 2006
Aceptado: abril 2006
Se autoriza la reproducción del artículo citando la fuente y los créditos de los autores.

Hay algunos datos adicionales del investigador Abel Medina Sierra (Círculo de investigadores de la música vallenata y del Caribe CORALIBE) de esta grabación original de la Cumbia Cienaguera de Discos Fuentes en 1951, acerca del acordeón que se utilizó:

"“Toño” Fuentes, en gran visionario de la música popular colombiana acostumbraba traer en sus viajes internacionales los mas modernos instrumentos que ofrecieran mejor calidad de sonido a sus artistas. Estaba recién llegado de New York y entre las novedades que trajo llamaba la atención un acordeón negro, de tres hileras, marco cuadrado, referenciado como “Dos Coronas” y fabricado por la casa Honner que sin dudas iría a revolucionar la limitada ejecución que con el de dos hileras alcanzaban los músicos del fuelle en esos momentos. Con este novedoso y más completo instrumento fue que Luis Enrique montó e hizo los arreglos de la famosa “Cumbia cienaguera”..."




Además aportando detalles de quienes intervinieron en la famosa grabación

"El grupo presente en la grabación lo integraron: Modesto Padilla en la caja, Juan Madrid con la guitarra, José Benito Barros acompañó con un golpe de tambora. Con este brillante elenco la etiqueta del disco de 78 R.P.M fue así rotulada: “Luís Enrique Martínez con su Conjunto Lírico Vallenato”. Quiso el destino que le hubiese correspondido a Luís Enrique Martínez el gran privilegio de tocar el primer acordeón con treinta y un botones y doce bajos que llegó al país traído por Antonio “Toño” Fuentes."

Articulo completo acá

Complementa esta información el portal Cienaga en linea:

También hizo parte en la grabación del legendario disco, un coro femenino conocido como "Las Pueblanas" de quienes tampoco tenemos mayor información. El respaldo de esa grabación fue "Adiós mi Maye", paseo de la autoría de Armando Zabaleta.

Artículo completo acá

Hasta el famoso José Barros, el autor de la inmortal Piragua, estuvo involucrado en la grabación.

Para finalizar les dejo los videos con las versiones de la Cumbia Cienaguera de Alberto Pacheco (la que utilizó Samim).



Este es la de Luis Enrique Martínez con el conjunto lírico Vallenato, la original (o por lo menos la más cercana).


Y ahora si para terminar un consejo para la Salud:
  
¡Muchach@s Bailen la Cumbia! ¡Porque la Cumbia Emociona!

CIENAGA MADRE Y SEÑORA de EMNA CODEPI

lunes, febrero 27, 2012

La Cumbia de Soplaviento

Hace poco estuve recorriendo una de esas bodegas donde se exhiben miles de discos compactos, donde encontré, varias remasterizaciones digitales de música tropical colombiana de los años 50, del catálogo de Discos Fuentes y de otras disqueras que eran desconocidas para mí hasta entonces.

Uno de esos discos es una recopilación de la música de Clímaco Sarmiento (1916 - 1986), un clarinetista, director de orquesta y compositor nativo de Soplaviento, en el departamento de Bolívar en Colombia. Este disco forma parte de una colección de Discos Fuentes que se llama "Una Leyenda".



También estuve buscando información sobre Clímaco en la red, aunque encontré mucho, esas indagaciones me llevaron a un libro que ya conocía pero que había olvidado. Se trata de una obra de varias crónicas sobre músicos costeños: "Diez juglares en su Patio", de Jorge Garcia Usta y Alberto Salcedo Ramos, que contiene un reportaje dedicado a Clímaco Sarmiento, escrito por el primero de estos y que se titula: "Clímaco Sarmiento, La Muerte del Primer Guerrero".



La crónica de Jorge Garcia Usta sobre Clímaco Sarmiento recibió un Premio de Periodismo India Catalina en 1998. Es un relato conmovedor acerca este gran músico que hoy está casi olvidado, enfocado en la reconstrucción de sus últimos días. En esta entrada comparto con ustedes algunos apartes de este reportaje realizado en Soplaviento y Cartagena en 1986 y simultaneamente pueden escuchar, para acompañar la lectura, esta lista de reproducción con una selección de temas interpretados por Clímaco Sarmiento.



Soplaviento, el poblado natal de Clímaco Sarmiento, está situado sobre el río Magdalena en la región conocida como Canal del Dique, a unos sesenta kilometros de Cartagena y fue allí donde, desde muy niño, Clímaco se obsesionó con un clarinete que le pertenecía a su padre.

Relata así la crónica: "Y el cuento final que echaba para los que se interesaban en su amorío con el clarinete era que entre lo que le enseño su padre, lo que aprendió por cuenta muy suya y las enseñanzas del maestro alemán Vickmer... el clarinete era ya luz en su mano, cosa sabida."

El clarinete le sirvió a Clímaco para ganarse la vida con oficios poco comunes: En la época del cine mudo, formaba parte de una banda que interpretaba, en vivo, la música incidental de las peliculas que llegaban a la región.

Continúa la crónica: "Los mejores años fueron la alegría, la constancia creadora y la furiosa indagación en la vida del pueblo. Peloteros, bohemios, maleantes y prostitutas rodeaban al músico en escenarios populares mientras armaba el estatuto callejero de su música."

Clímaco Sarmiento compuso gran cantidad de cumbias, porros, paseaítos, guarachas y otros ritmos. Fué musico, arreglista y director de las mejores orquestas costeñas de la época. Con el establecimiento de la industria disquera en Colombia, llegó a grabar varios discos con temas propios y de otros compositores, muchos de ellos fueron exitos internacionales.


Después de una larga y fructífera carrera musical, que se prolongó por mas de 50 años, se estableció en el barrio San Fernando, al suroriente de Cartagena. Continuó trabajando en la dirección de la banda de Pello Torres.

Continúa la crónica: "Pero en la soledad de su retiro Sarmiento sabía que se estaba muriendo, en realidad había comenzado a morirse diez años atrás, cuando siendo un asmático crónico, la prohibición médica le impidió que continuara dirigiendo la banda de Pello Torres, imponiéndole una alternativa de atracador callejero: la música o la vida."

En 1984 regresó a Soplaviento a recibir un homenaje:

"En el alborozo del homenaje, Rafael Escalona, el directivo de Sayco, le habló a Sarmiento del pago de una pensión vitalicia como tributo de Sayco a uno de sus más renombrados socios, dueño de una portentosa obra musical...

El monto de la pensión prometida era ridículo, 12 mil pesos, pero serviría para los caramelos de los nietos....

La promesa de la pensión resultó la última burla contra el honor de Clímaco Sarmiento. Durante más de un año, esperaría la llegada del primer pago...

Una tarde mostró las copias de los papeles de la promesa y dijo que no necesitaba esa plata de regalo, pero consideraba que la oferta se había realizado delante de su pueblo. "La palabra de los hombres debe respetarse" dijo. Tres meses después, convencido de la inutilidad de sus reclamos remotos, clausuró sus quejas y se afianzó en su eterna creencia fatalista: el músico popular verdadero se hacía solo y casi siempre moría solo."

Y finaliza el reportaje narrando la escena final de Clímaco Sarmiento:  


Al otro lado de la ciudad, frente al barrio Las Gaviotas, en el claro de un matorral espeso, con la guayabera abierta a la altura del ombligo y con una pierna ligeramente más levantada que la otra, estaba un anciano bocarriba, muerto. Un cordón de maquina de coser, con dos nudos laterales apretaba su garganta. Tenía una gorra. Los ojos permanecían ocultos por unas gafas oscuras. Algunos hombres que iban en bus al centro de la ciudad se bajaron para ir a ver al muerto. el "Negrito" Madrid -director de una de las bandas más populares de Cartagena- fue uno de esos curiosos, pero cuando vio al muerto, abrió los ojos y lanzó un grito:

¡Mierda! Es Clímaco."

sábado, febrero 25, 2012

Los Colores del Acordeón

Cuando uno recorre las cálidas tierras de la Costa Atlántica Colombiana se encuentra con una colorida cultura que no solo se expresa musicalmente. Además de ser tierra de músicos la Costa es tierra de inspirados pintores. Uno de ellos es Misael Martínez Numa, nacido en Valledupar la capital del departamento del Cesar y el lugar donde cada año se celebra el Festival Vallenato.

Misael Martínez Numa
Queremos compartir unas bellas pinturas de este artista inspiradas en el acordeón y para acompañarlas musicalmente, elegimos este paseo vallenato de Adolfo Pacheco Anillo, amigo y paisano del "Rey de la Cumbia", Andrés Landero, quien es el que lo interpreta.

Serenata Vallenata - Andrés Landero by jf.dragonero








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